Mauricio LLaver
3 marzo, 2024 02:40

Cómo errar con el GPS

Sólo por no ser un fanático de la tecnología, obligué a que hiciéramos tres horas más de viaje entre Viena y Berlín. Por suerte.

Tramo Viena-Berlín, en auto. Lo más corto era tomar el camino hacia el norte, atravesando la República Checa. Mi GPS no abarca la República Checa (lo sabía), y ni se nos ocurre que me enviará sólo por caminos de Austria y Alemania, que sí tiene cargados. Conclusión: 350 kilómetros y 3 horas más de viaje. Pero desgracia con suerte: el tramo Viena-Linz es una de las cosas más bellas que se pueden ver en auto. Y haber entrado a Alemania por el Sur hasta Berlín significa haberla atravesado casi entera, de sur a norte, como una cuchilla. Y haber pasado cerca de lugares llenos de historia como Nüremberg (juicio internacional contra los jerarcas nazis). Todo por rutas de primera clase, sin velocidad límite en la parte alemana. Lo cual significa ver miles y miles de Porsche, Mercedes, Audi, BMW, etcétera, que te pasan como si estuvieras sentado en un banquito de la plaza. Entrada a Berlín a la tardecita, con un par de sorpresas. Una, hay graffitis. Dos, es un poco más barato que Austria.

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