Mauricio LLaver
20 abril, 2018 10:56

Las frutillas blancas de Chile: un hallazgo

Me acabo de enterar de que las frutillas que conocemos son un híbrido entre una frutilla que existía en Europa y la “Fragaria Chiloensis”, chilena, de color blanco. Y que la sirven en un solo restaurante de Santiago.

Un poema con un caldillo

Una de las recetas más famosas del caldillo de congrio aparece en las “Odas Elementales” de Pablo Neruda. No hay nada más que agregar: sólo queda disfrutar de su lectura.

Las comilonas de los romanos

El banquete de Trimalción, descripto por Petronio en “El Satiricón”, muestra cómo comían los ricos en el Imperio, durante el Siglo I.

Sacha, el gourmetista

“Sacha” Hormaechea es un creativo que hace maravillas en su restaurante de Madrid. Y que se define como “gourmetista”, como parte de esa imaginación que se expresa en cada uno de sus platos. Foto: Dolli Irigoyen, Sacha y el autor, en una noche de abril de 2011.

La verdad de la milanesa

Es probable que la milanesa no haya nacido en Milán y es seguro que allí no se llama milanesa. Pero la milanga es única.

El “garum”, la salsa omnipresente del Imperio Romano

Era una salsa que se elaboraba con vísceras de peces. Y que podía valer tanto como el perfume.

Titanic: menú en 10 pasos antes de la muerte

El gran chef francés Auguste Escoffier creó un menú de 10 pasos para la Primera Clase del Titanic. Aquí se describe lo que cenaron el 14 de abril de 1912, horas antes del naufragio más famoso de la historia.

La última comida de los condenados

Esta columna la escribí para El Sentinel en enero 2011. Se basa en un libro del fotógrafo británico James Reynolds, quien fotografió los menúes que habían solicitado algunos condenados a muerte en Estados Unidos antes de ser ejecutados. De paso, obvio, hablé sobre la pena de muerte.

Los viajes y secretos de Anthony Bourdain

“Confesiones de un chef” y “Viajes de un chef”, del envidiable Tony Bourdain, en una nota que escribí para MQV después de haber leído sus dos primeros libros.

Esto es Cuba, caballero (por Rosario Díaz Araujo)

Hablar de la cocina de Cuba es triste, porque la limitación del abastecimiento es como cortarle las manos a un cocinero.